
Había una vez un "Space", lleno de arte, imágenes de T. de Lempicka, fotos añorables, música del mundo, pero a un Sr., ese arte le pareció pornográfico. Ese día un mail me comunicaba que había violado una ley establecida por puritanos ignorantes que no entienden nada de estética.¿Quién puede considerar a aquella Marilyn Monroe de calendario una ofensa moral?, ¿o a las bellísimas pin ups de colección?. No lo sé, aún hoy no lo comprendo. Es por eso que hoy estoy escribiendo en estas precisas coordenadas del ciber-espacio. Simplemente por el placer de hacerlo...
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