
Han transcurrido ya los quince y relajados días de licencia. He decidido festejarlo escuchando a María Callas y alguna ópera de Wagner. Mi psiquis se prepara para enfrentar la rutina que recomienza mañana y aprender a sostenerla como una malabarista del "Cirque du Soleil".
La música ha sido desde siempre mi mejor amiga y terapeuta. Desde los días de conservatorio durante la niñez, cuando las notas de mi guitarra iban secando las lágrimas de duros momentos.
No hay forma más bella de pasar el tiempo libre...
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